Guerra comercial: esperar y ver hasta las elecciones midterm en EE. UU.

La guerra comercial ha acaparado -y seguirá haciéndolo- multitud de titulares este año. Los aranceles impuestos por Donald Trump a China, la respuesta de las autoridades del gigante asiático y las consecuencias para las economías y empresas de ambos países mantienen en vilo a los mercados, que tienen la esperanza de que las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. puedan suponer un punto de inflexión… o, al menos, que se rebaje la tensión. A continuación, se analizará el impacto que podría tener un recrudecimiento de las tensiones comerciales.

Puedan suponer un punto de inflexión… o, al menos, que se rebaje la tensión. A continuación, se analizará el impacto que podría tener un recrudecimiento de las tensiones comerciales.

El pasado mes de septiembre entraron en vigor más aranceles entre China y EE. UU. La primera economía mundial impuso un nuevo gravamen (tras las subidas de julio y agosto) del 10% sobre 200.000 millones de dólares de importaciones procedentes de China (aproximadamente 5.800 productos), mientras que el gigante asiático respondió con una medida similar a productos estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares, según se detalla en un paper sobre la guerra comercial elaborado del equipo de análisis de AXA IM.

Pero estas sanciones no acaban aquí. Donald Trump planea aumentar los aranceles al 25% el 1 de enero y ha amenazado con un arancel adicional a 267.000 millones si China toma represalias como lo ha hecho.

Ante este escenario, el mercado está pendiente de las elecciones midterm del 6 de noviembre. Es una incógnita si EE. UU. y China retomarán las negociaciones que permitan alcanzar un acuerdo tras los comicios o si por el contrario EE. UU. se sentirá más cómodo con los aranceles que aumentan sus precios al consumo doméstico. Pero, por el momento, todo está a la espera de las elecciones.

En cuanto al impacto que esta guerra podría tener para China, los expertos de AXA IM Aidan Yao y Shirley Shen señalan en el informe China: cuantificando el impacto de la guerra comercial, que si se recrudeciesen la escalada de sanciones, es decir se produjese un escenario de total guerra comercial, el PIB podría sufrir un impacto de hasta el 1,5%, y que habrá que estar muy vigilantes al impacto que los aranceles tienen en las exportaciones, aunque consideran que probablemente será limitado debido a que la sensibilidad de las exportaciones al crecimiento global se ha ido reduciendo.

S&P Global Ratings hace hincapié en que habrá que estar atentos a la desaceleración en las adquisiciones de tecnología como resultado de los aranceles más altos y las restricciones a las inversiones chinas. En el informe Fricción económica entre Estados Unidos y China: la tecnología es más que el comercio, la entidad señala que el impacto directo de los aranceles en el crecimiento de China hasta ahora ha sido pequeño y manejable,pero lo más preocupante será ver cómo afecta esta disputa a las adquisiciones de tecnología para un país que depende del progreso y el crecimiento de la productividad, ahora que su fuerza laboral ha dejado de crecer.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional cifra en su informe Perspectivas de la Economía Mundial, el impacto en el 1,6% en los próximos dos años, pese a que esperan que "Pero se espera que gran parte de ese impacto sea compensado por las políticas del gobierno chino para estimular la economía". Así, el organismo estima que la segunda economía más grande del mundo crecerá un 6,6% este año, manteniendo su pronóstico anterior, pero reduce su crecimiento estimado para el próximo año en 0,2 puntos porcentuales al 6,2%. Además, el FMI apunta que el conjunto de la economía global también se verá afectado por las disputas comerciales y rebaja el crecimiento mundial al 3,7% para 2018 y 2019.