Inversión en renta fija: explorar diversas soluciones

¿Qué es la renta fija?

La renta fija desempeña un papel crucial en las carteras de inversión al ofrecer resultados potenciales, como rentas periódicas y diversificación con respecto a las acciones (o «renta variable»). Algunas áreas de la renta fija también pueden ofrecer rendimientos atractivos.

Invertir en renta fija consiste normalmente en comprar valores denominados bonos. En la práctica, los bonos son un tipo de préstamo emitido por gobiernos o empresas cuando necesitan recaudar dinero, por ejemplo, para financiar un proyecto o gestionar flujos de caja.

El préstamo se realiza por un periodo de tiempo predeterminado, durante el cual el prestamista ―o titular de los bonos― recibirá generalmente un tipo de interés fijo, pagado a intervalos periódicos en lo que se conoce como cupones.  Al final del periodo acordado («vencimiento»), el importe inicial tomado en préstamo se devuelve en su totalidad.

El préstamo se realiza por un periodo de tiempo predeterminado, durante el cual el prestamista ―o titular de los bonos― recibirá generalmente un tipo de interés fijo, pagado a intervalos periódicos en lo que se conoce como cupones.  Al final del periodo acordado («vencimiento»), el importe inicial tomado en préstamo se devuelve en su totalidad.

Un fondo de renta fija puede ser una opción eficaz para invertir en una gama de bonos de diversos emisores.

Entender la renta fija

Considerado tradicionalmente el componente de bajo riesgo de una cartera, los mercados de renta fija actuales pueden ofrecer una amplia variedad de resultados para alcanzar diferentes objetivos financieros.

Esto es importante en un entorno de tipos de interés bajos como el actual, en el que los depósitos en efectivo y los bonos tradicionalmente considerados como refugio como los emitidos por gobiernos de mercados desarrollados pueden no pagar niveles adecuados de intereses o rentas para combatir la inflación.

Aunque la renta fija parece complicada, básicamente hay dos maneras en que los inversores utilizan bonos para ganar dinero. La primera es la generación periódica de rentas a partir de posibles pagos de cupones. La otra consiste en tratar de generar rendimiento del capital vendiendo el bono antes de su vencimiento a otro inversor, por un precio superior al pagado originalmente, al igual que haría con las acciones. Los precios del mercado de bonos tienden a fluctuar menos que los precios de las acciones, pero pueden verse igualmente afectados por la oferta y la demanda, así como por algunos factores específicos que se describen en el siguiente apartado.

Dado que el precio de un bono puede variar, también lo puede hacer el valor de las rentas, al que denominamos «rendimiento». El rendimiento es un porcentaje que se obtiene dividiendo el importe del pago del cupón entre el precio del bono (p. ej., un bono con un precio de 1 euro que paga un cupón de 5 céntimos tiene un rendimiento del 5%). Dado que el precio puede variar, pero el cupón es fijo, el rendimiento variará en sentido opuesto al precio.

 

Riesgos de la renta fija

Una comparación entre la renta fija y la renta variable tiende a mostrar que la primera constituye una opción de menor riesgo en general. No obstante, la renta fija trata de ofrecer oportunidades en todo el rango de riesgo/remuneración, para posicionar las carteras de cara a diferentes entornos y generar diversos niveles de rentas y rendimientos potenciales.

Riesgo de tipos de interés

Los precios de los bonos suelen moverse en la dirección opuesta a los tipos de interés, por lo que cuando los tipos suben, los precios de los bonos pueden bajar y viceversa. Esto se debe a que los bonos tienen más riesgo que los depósitos, por lo que los inversores necesitan el incentivo de una mayor remuneración para comprar bonos. Cuando los tipos de interés son bajos, la demanda de bonos es mayor, lo que impulsa al alza los precios y viceversa. 

Riesgo de crédito

Existe el riesgo de que el emisor del bono incumpla sus obligaciones al no pagar a los inversores lo que les debe. Este riesgo varía en función de la solvencia del emisor y se refleja en su calificación de crédito. Los inversores que asumen más riesgo invirtiendo en emisores con baja calificación podrían obtener una mayor rentabilidad, y viceversa. Los emisores con una calificación de crédito más alta se consideran grado de inversión (“investment grade”), mientras que los que tienen una calificación de crédito más baja se consideran alto rendimiento (“high yield”). 

Riesgo de liquidez

El riesgo de liquidez mide la rapidez con la que un inversor podría convertir un activo en liquidez en caso necesario. En situaciones de mercado de baja liquidez, existe el riesgo de que si el titular de un bono desea vender el bono tenga dificultades para encontrar un comprador, especialmente a un buen precio.

Riesgo de inflación

La inflación ―tasa a la que aumentan los precios de los bienes y los servicios― puede ser un riesgo si el nivel de inflación es superior al nivel de ingresos generados por el ahorro y las inversiones. Las rentas proporcionadas por los bonos son fijas, por lo que cuando la inflación aumenta, ese nivel de rentas puede ser menos atractivo y los precios de los bonos tenderán a bajar, y viceversa.  

Una gama de opciones para ayudar a los inversores a alcanzar sus objetivos financieros

 

      

      

Invertir para un perfil
conservador

En un entorno incierto y de tipos de
interés bajos/de bajos rendimientos,
los inversores precavidos que buscan
poner su dinero a trabajar podrían
considerar bonos con una duración
más corta, conocidos como «bonos de
corta duración». Aunque no están
libres de riesgo, la remuneración 
potencial es un rendimiento más
atractivo que el efectivo, al tiempo
que se minimiza la exposición al
riesgo y el impacto de la volatilidad
del mercado.

          

Invertir para lograr retorno total

Para los inversores que buscan un
crecimiento moderado del capital y  
rentas, un enfoque sin restricciones
ofrece la posibilidad de aprovechar
las oportunidades en todo el
universo de la renta fija. La libertad
de reaccionar al entorno de
mercado, en lugar de seguir un
ndice de referencia, se centra en
alcanzar un objetivo de rendimiento
para un determinado nivel de riesgo.

 

 

           

Invertir para lograr crecimiento
del capital

Los inversores que estén dispuestos a
asumir más riesgos pueden llegar más
lejos para obtener una mayor
remuneración. Los bonos high yield
ofrecen el potencial de mayores rentas
y una rentabilidad similar a la de la
renta variable a largo plazo, con una
volatilidad en general menor. También
pueden proporcionar una buena
diversificación a otros activos de renta
fija. Los inversores pueden tratar de
gestionar los riesgos mediante la
diversificación, una cuidada selección
de valores y un seguimiento continuo.


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¿Por qué elegir AXA IM para la inversión en renta fija?

Nuestro enfoque

Creemos que la clave para lograr rendimientos superiores a largo plazo en el mercado de renta fija  es capitalizar las rentas actuales y evitar la pérdida de capital. Tenemos una amplia experiencia en la gestión de carteras de renta fija a través de diferentes ciclos económicos.

El elemento fundamental de nuestro enfoque de inversión es un proceso de inversión global sólido y reproducible, centrado en  la monitorización de riesgos. Entendemos los riesgos de crédito, de tipos de interés, de inflación, de liquidez y de mercado y, en la medida de lo posible,  gestionamos teniendo en cuenta esos riesgos para tratar de ofrecer una rentabilidad constante a nuestros clientes.

Nos centramos en aprovechar nuestros importantes recursos globales para combinar perspectivas de análisis macroeconómico y bottom-up de empresas, incluyendo las cuestiones medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG). Este análisis constituye la base sobre la que construimos y gestionamos activamente las carteras con el objetivo de hacer frente al entorno de mercado de renta fija, cada vez más complejo, y cumplir al mismo tiempo con los objetivos de nuestros clientes.

 

Estilos de inversión

Los inversores se enfrentan a un entorno en el que las fuentes de rentas tradicionales, como la deuda pública convencional, ya no son capaces de ofrecer por sí mismos niveles suficientes de rentas para alcanzar los objetivos financieros. Esto, junto con la creciente incertidumbre económica y la continua volatilidad del mercado, supone un reto importante. Creemos que una solución podría ser buscar más allá dentro del universo de la renta fija, considerando las oportunidades diversas y versátiles que ofrece.

En AXA IM, tenemos amplia experiencia en todo el universo de la renta fija. Nuestras estrategias comprenden los mercados desarrollados y emergentes, la deuda pública y corporativa, y mercados investment grade y high yield. Contamos con estrategias activas que siguen un índice de referencia en los principales sectores de renta fija y estrategias flexibles sin restricciones, cuyo objetivo es generar rentabilidad con una baja correlación tanto con el riesgo de tipo de interés como con el riesgo de crédito. También ofrecemos estrategias buy and maintain que tienen como objetivo responder al desafío de la falta de liquidez del mercado. Esto implica que los clientes pueden elegir entre estrategias de renta fija centradas en sectores, regiones o resultados específicos, dependiendo de su tolerancia al riesgo y objetivos, respaldadas por nuestra amplia experiencia global.

  • 523.000 millones €

    en activos*

  • 103

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    años de experiencia

  • 3

    continentes

* Activos bajo gestión tras delegación a las otras clases de activos a 30/06/2020 (base de datos de AXA IM).

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