Renta Fija sin restricciones

Invertir para lograr retorno total

¿Qué es la renta fija sin restricciones?

La inversión tradicional en renta fija suele estar orientada a un índice de referencia. Esto significa que el objetivo es  añadir valor frente a un índice elegido, independientemente de si el índice sube o baja. Las carteras de este tipo se construyen normalmente con referencia al índice y pueden verse limitadas a un área concreta del universo de renta fija, como una región, un sector, un vencimiento o una calidad crediticia.

Un enfoque sin restricciones, flexible, no se adscribe a un índice de referencia, sino que la construcción de carteras se basa generalmente en el crecimiento de las rentas y el capital, sin referencia a un índice. Esto ofrece la flexibilidad potencial para aprovechar las oportunidades que se dan en todo el universo de renta fija cuando surgen.

Normalmente, el objetivo es conseguir rendimientos ajustados al riesgo. Dicho de otro modo, tratar de conseguir retorno potencial para un determinado nivel de riesgo. Por tanto, puede construirse una cartera de renta fija principal para inversores que busquen un crecimiento moderado del capital  y rentas.

Motivos para plantearse una inversión total return

El retorno total de una cartera de renta fija se compone de dos elementos: rendimiento (o rentabilidad de los cupones) y crecimiento del capital de los activos a lo largo del tiempo. 

Enfoque integral

Algunos inversores en renta fija se centran únicamente en  las rentas, pero en los últimos años, los rendimientos en mínimos históricos de los títulos de deuda pública han hecho que a las estrategias tradicionales de renta fija les resulte difícil generar rentas suficientes mediante inversiones de menor riesgo. La búsqueda de mayores rendimientos sin más puede hacer que los inversores ignoren el aumento del riesgo de la cartera.

La inversión total return constituye un enfoque más integral, al considerar tanto el rendimiento de las rentas como la rentabilidad del capital, en lugar de un único factor. Las rentas obtenidas por la cartera pueden reinvertirse en los activos subyacentes con el fin de maximizar el retorno total.

Total return sin restricciones

Un enfoque sin restricciones puede prestarse a generar un rendimiento total potencialmente atractivo. Centrados en la flexibilidad y la diversificación, la inversión en renta fija sin restricciones tiene como objetivo buscar oportunidades tanto de rentas como de crecimiento en una amplia gama de valores de renta fija, a la vez que equilibra los riesgos de los diferentes activos. 

La renta fija incluye una variedad de subclases de activos. Los diferentes bonos podrían tener diferentes factores de rentabilidad y riesgo. La rentabilidad de cada subclase de activos está correlacionada con una parte diferente del ciclo económico. El ciclo económico está en constante cambio, por lo que una cartera debe ser capaz de adaptarse.

Un enfoque activo, sin restricciones, de la inversión en renta fija puede tener la flexibilidad para utilizar la asignación dinámica de activos y la diversificación efectiva para intentar aprovechar los diferentes factores de rentabilidad en el momento oportuno, a la vez que se gestionan los riesgos asociados.

 

Nuestra estrategia de renta fija total return

La estrategia de AXA IM global strategic bonds es una estrategia activa total return que tiene como objetivo aprovechar las oportunidades del mercado y centrarse en limitar las caídas para generar rendimientos atractivos ajustados al riesgo a lo largo del ciclo económico.

Como estrategia flexible y sin restricciones, puede hacer asignaciones en todo el universo de renta fija global (deuda pública, bonos ligados a la inflación, crédito investment grade, deuda alto rendimiento (high yield) y de mercados emergentes) y trata de responder a las diferentes etapas del ciclo del mercado e invertir según corresponda.

El proceso de inversión se basa en nuestro marco interno propio, que descompone el universo global de renta fija de forma sencilla y transparente, en función de la sensibilidad a los factores de riesgo. La cartera se asigna en tres categorías de riesgo (defensivo, intermedio y agresivo), lo que permite al gestor ajustar la asignación del fondo en función del entorno de mercado, para ayudar a mitigar el riesgo.