Saber más de la volatilidad del mercado

¿Qué es la volatilidad?

La volatilidad mide en qué medida varía el valor de una inversión a lo largo del tiempo. Es un elemento inevitable de la inversión, en la medida en que los precios de los activos y los mercados suben o bajan en respuesta a diversos factores; no obstante, el nivel de volatilidad variará en función de los diferentes tipos de activos.

Los precios de los activos con baja volatilidad suelen ser más estables a lo largo del tiempo, mientras que los precios de los activos con una alta volatilidad fluctúan de forma más drástica. Los mercados bursátiles suelen ser más volátiles que los mercados de bonos, y es probable que dentro de estos mercados los diferentes tipos de valores experimenten diferentes grados de volatilidad.

¿Qué provoca volatilidad?

La volatilidad puede producirse por todo tipo de factores, pero por lo general está relacionada ya sea con un cambio en las percepciones de los inversores (positivas o negativas) sobre las perspectivas de una inversión (por ejemplo, una absorción de una empresa) o con la incertidumbre acerca del impacto en el mercado de acontecimientos como cambios políticos, desastres naturales o un cambio en los indicadores económicos.

¿Cómo deben afrontar la volatilidad los inversores?

Horizonte temporal de inversión

A menudo se considera que la volatilidad es lo mismo que el riesgo. Se trata de un tipo de riesgo, pero cabe recordar que la volatilidad es normal e incluso puede ser útil para los inversores a largo plazo, que pueden seguir invertidos en periodos de fluctuaciones a corto plazo para poder beneficiarse  potencialmente de rendimientos mayores generados por la compra de activos a precios temporalmente más bajos.

Lo importante es el horizonte temporal de una inversión. La diferencia entre el precio de un activo al comienzo y al final de una inversión es mucho más importante que cuánto fluctúa entre estos dos puntos mientras dura la inversión. Sin embargo, vender un activo cuando el precio ha caído implica asumir una pérdida. Algunos inversores no tienen el horizonte temporal ni la voluntad de tolerar una alta volatilidad.

Diversificación de carteras

Es importante construir carteras que puedan lidiar con la volatilidad del mercado. Los activos con menor volatilidad suavizarán la trayectoria, pero los activos con mayor volatilidad suelen obtener mayores ganancias. Los diferentes tipos de activos responden también de forma diferente a los diferentes entornos de mercado. Por ello, diversificar las carteras entre activos de baja y alta volatilidad es fundamental para abrirse paso en los mercados a lo largo del ciclo. El saldo de activos de la cartera puede gestionarse de forma activa para modificar asignaciones a medida que los mercados evolucionan y cambian.

Las inversiones en renta fija suelen considerarse el componente principal de la parte de baja volatilidad de la cartera. Sin embargo, los activos que tradicionalmente se han considerado «seguros», como la deuda pública convencional, ya no proporcionan un nivel adecuado de rentas para cumplir los objetivos de la mayoría de las personas. Afortunadamente, la renta fija ofrece un amplio abanico de perfiles de riesgo y rendimiento, con oportunidades muy diversas entre las que elegir, dependiendo del resultado deseado.

Una gama de opciones para ayudar a los inversores a alcanzar sus objetivos financieros

 

      

      

Invertir para un perfil
conservador

En un entorno incierto y de tipos de
interés bajos/de bajos rendimientos,
los inversores precavidos que buscan
poner su dinero a trabajar podrían
considerar bonos con una duración
más corta, conocidos como «bonos de
corta duración». Aunque no están
libres de riesgo, la remuneración 
potencial es un rendimiento más
atractivo que el efectivo, al tiempo
que se minimiza la exposición al
riesgo y el impacto de la volatilidad
del mercado.

          

Invertir para lograr retorno total

Para los inversores que buscan un
crecimiento moderado del capital y  
rentas, un enfoque sin restricciones
ofrece la posibilidad de aprovechar
las oportunidades en todo el
universo de la renta fija. La libertad
de reaccionar al entorno de
mercado, en lugar de seguir un
ndice de referencia, se centra en
alcanzar un objetivo de rendimiento
para un determinado nivel de riesgo.

 

 

           

Invertir para lograr crecimiento
del capital

Los inversores que estén dispuestos a
asumir más riesgos pueden llegar más
lejos para obtener una mayor
remuneración. Los bonos high yield
ofrecen el potencial de mayores rentas
y una rentabilidad similar a la de la
renta variable a largo plazo, con una
volatilidad en general menor. También
pueden proporcionar una buena
diversificación a otros activos de renta
fija. Los inversores pueden tratar de
gestionar los riesgos mediante la
diversificación, una cuidada selección
de valores y un seguimiento continuo.


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